¿Sabes lo que le pasa a la flor Passionaria? Esta flor solo dura un día, un instante y luego se marchita aunque en su interior siga viva.
Lo nuestro fue exactamente igual, fue algo instantáneo, algo fugaz pero tan bello como esa flor.
Sufrimos desde el principio desde que nuestra flor se abrió y era tan bella que nos quedamos atónitos observándola, que no nos dimos cuenta que el tiempo se nos pasaba y con él llegaba de nuevo el sufrimiento, nuestro marchitamiento...
Después solo quedo la oscuridad aunque dentro aun había luz, aunque por dentro aun quedaba vida.
Odio esas peleas que no tienen sentido ni tampoco un rumbo fijo,
esas peleas que solo causan dolor de cabeza y sufrimiento,
donde cada palabra es como un cuchillo afilado,
donde nada es comprensible, donde las palabras no tienen sentido,
las cosas que salen de nuestros labios no son existentes.
No quiero ni tampoco las necesito pero tu para mi eres indispensable,
dices que igual para ambos pero lo dudo a cada instante
un poco más, y luego otro poco más.
Me llenas de dudas, de incertidumbre, de miedos, de dudas...
y ni siquiera eres capaz de apaciguar nada.
Ya no me conformo con simples palabras, quiero echos,
basta de tantos "te quiero" y no demostrarlos,
no quiero más "buenos días princesa" si no lo van a ser,
no quiero tus promesas si no las vas a cumplir,
no quiero que hagamos planes juntos si jamás se van ha hacer..
Si solo soy algo pasajero, algo que ya no te importa
mejor bájate de este barco.
Es cierto que este sentimiento no se ira tan fácil, pero prefiero
sufrir sin ti, que sufrir contigo.
Aun no me explico como pudiste meterte tan profundo,
como empezaste a aparecer en mis sueños,
como no desaparecías de mi mente,
como esperaba ansiosa el poder hablarte,
como cada sentimiento se iba transformando en algo más.
Quizás haya sido demasiado estúpida confiándote todo lo que aprecio,
pero como se dice se aprende de los errores, y tengo que admitir
que eres uno de mis errores favoritos...
Que maleducada soy, os empiezo a contar mi absurda historia y ni siquiera me presento, me llamo Alexia y soy esa estúpida que sale en los periódicos esta semana, seguro que escucharas hablar de mi y que te contaran un montón de historias, creete menos de la mitad y la otra mitad no le hagas ni caso.
Hay muy poca gente que me conozca algo más que la mayoría, también es esa gente a la que más daño hice por ser tan idiota. Los desprecie y no me di cuenta de la falta que me hacían no me fije en como era cuando estaba con ellos.
Eso si que eran amigos y los demás eran tonterías, aunque no me importaba demasiado rodearme de imbéciles sin cerebro a los que solo les importaba ser populares. Ahora me doy cuenta lo patéticos que eran, bueno también que yo era. Daría lo que fuera por haberme quedado como esa patito feo que le temía a los matones de turno y no ser esa barbie bobalicona.
Pero no, poco a poco me fui transformando. Al año siguiente de que entra al instituto entro otra chica, Carolina, era como yo pero eso no me impidió unirme al grupo de matonas y humillarla como un año anterior me lo hacían ami. Pero eso no funciono pues yo era el saco de boxeo favorito de Diva. Le conté a Carolina el porque de lo que hice y lo más sorprendente es, que me entendía. Teníamos un montón de cosas en común y nos fuimos haciendo amigas poco a poco, pero toda lenteja tiene dos caras ¿no? Pues ella no iba ha hacer menos, me traiciono, me vendió revelando todos mis secretos, todas las conversaciones que habíamos tenido, pero claro trucando lo dicho.
Desee que la tierra me tragara pero seguro que se hubiera atragantado conmigo, desde ese día empece a desconfiar de la gente, a esperar cierto tiempo para poder confiar en ellos pero era demasiado idiota y caía una y otra vez. Aunque odiara a Carolina pero cada vez que me necesitaba estaba ahí ayudándola y luego me daba una patada pero siempre volvía a pasar lo mismo.
En que mal momento le tuve que contar que me gustaba Elias, le falto tiempo para tirarse a su cuello y así reírse de la cara que ponía cada vez que les veía juntos.
Si, bastante hija de puta era y si bastantes putadas me hizo pero aunque fue a los años pero me las pague una por una junto con mi séquito de muñecas de plástico, sin cerebro y con mucho maquillaje. Aun lo recuerdo como si fuera ayer, que bien me sentó la venganza y que peso me quito de encima.
Las verdaderas historias solo las pueden contar aquellos que las viven, que están metidos de lleno, no aquellos que solo saben pequeñas cosas e inventan el resto, por eso no hay nadie mejor para contar mi historia que yo misma.
Desde mi punto de vista en estos momentos pienso en todo lo que he hecho y veo que nada ha servido para cambiar mi final. Aun intentan reanimarme, después de la gran perdida de sangre y que el calor de mi cuerpo se haya esfumado...
Ahora me pregunto como he podido ser tan idiota para suicidarme, del porque de que haya escogido la opción más fácil, más rápida. Jamás fui valiente, tampoco sabía afrontar el dolor, ni recuperarme de una herida o echarle cara a la vida.
Nadie sabe realmente quien fui, pues la coraza que fui formando lo provoco, además que hacer que alguien sepa toda tu vida, todas tus debilidades, lo convierte en tu mayor enemigo pues en cualquier momento te puede destruir.
Nunca destaque por mi belleza, ni tampoco por ser inteligente, ni tener algún don o algo por el estilo, más bien fui esa niña con los que todos se metían, esa cuatro ojos y pelo estropajo. Pero todo patito feo tarde o temprano se acaba convirtiendo en un hermoso cisne, eso solo debería al exterior pero también cuenta el interior, cambie completamente deje de ser esa niña estúpida y me convertí en una golfa más.
El proceso de transformación duro varios años, fue bastante lento y apenas me daba cuenta.
Últimamente los problemas me ahogaban, aunque intentara salir de ellos me veía aun más metida y sin salida, nadie parecía que le importara como me encontrara, todos creían que era feliz pues eso decían mis labios, nadie supo ver como en realidad me sentía, nadie me conocía.
Mejor me remonto hasta hace unos cinco años, al momento donde empiezan mis cambios...
Se podría decir que era una niñata de 13 años que solo quería encajar en el nuevo instituto, todo parecía ir bien pero solo me hicieron falta unas horas para que los problemas empezaran. Todos los días lo mismo, se convirtió en un rutina.
Cuando no se metían conmigo o no me hacían perrerías, me parecía extraño aunque bastante agradable pues no tenía que esconderme.
Leandro se casaba y Joana no podía hacer nada, todo iba a acabarse en cuanto él diera el si quiero.
No quería que todo acabara así, todo el mundo comete errores y son perdonados tarde o temprano. Los dos estaban equivocados, no podrían dejarlo todo atrás aunque quisieran, cada mirada los delataban.
Pero eso no le impidió a Leandro casarse.
Joana aguanto la compostura durante toda la ceremonia pero no más.
Horas después Joana se fue a su habitación, minutos después todo salio ardiendo.
La habitación de Joana ardía y con ella dentro, todo estaba perdido. En un momento desesperado de intentar salvarla, Leandro entro corriendo en el cuarto, solo pudo ver la silueta de alguien junto a la ventada.
Cuando consiguieron apagar el fuego no quedaba nada reconocible entre las cenizas.
No podían creerse que la princesa hubiera muerto en tales circunstancias, no se lo explicaban.
Leandro estaba desconcertado, jamás pensó que fuera a pasar eso, la creía más fuerte... Mientras se lamentaba en el balcón una flecha le paso rozando el oído. Venia con una carta clavada, la cual decía:
Quien me acuse de cobarde no puedo decirle que no, pero no podía seguir con esa mentira ni tampoco viendo lo que sucedía y sentir la impotencia de no poder hacer nada para cambiarlo. No podía seguir fingiendo entiéndeme, el verte feliz con otra que no era yo hacia que mi corazón se partiera en dos. Y tampoco podía mirar a Rober sin ver tu reflejo en él, sin hacer comparaciones, no se merece que le haga daño después de todo lo que ha pasado. No le digas a nadie la verdad, necesito empezar una nueva vida desde cero, en algún lugar donde nadie sepa de mi existencia, necesito olvidarte y olvidarme de mi. Te deseo felicidad y que nunca nos volvamos a encontrar, no me lo tomes a mal, lo hago por mi. Atentamente, Joana.
Leandro arrugo el papel y lo tiro el trozo de papel al fuego, metió algunas prendas y las empaqueto. Cogió todas las monedas de oro que pudo y salio por la puerta sin mirar atrás.
Tenia que ir a buscarla y encontrarla, no se podía quedar de brazos cruzados, no pararía de buscarla hasta que no la encontrara aunque eso fuera lo último que hiciera...
Quien sabe si alguna vez se volverían a encontrar...
o si se volverían a enamorar...
si se podrían olvidar el uno del otro...
si Leandro llegaría a tiempo...
si podrían haber echo algo para cambiar lo que sucedió..
El destino es dichoso y teje hilos enredados y todo depende de si queremos seguirlo o cortarlo.
+¿Leandro? -Vete, déjame solo +Quería ver como estabas -Confuso +¿Te puedo ayudar? -Quizás +Pues bien, habla -¿Qué hago aquí? +Estas encerrado -Eso ya lo se pero ¿porque? +Para comprobar si lo que decía Amelia era verdad -¿Te has casado ya? +Bueno si y no -¿Cómo es eso? +¿No recuerdas nada? -No, por eso te pregunto +No mentía.. -¿Me lo puedes explicar? +Si, es que ¿te acuerdas del hechicero? Pues vino a por su parte y todo cambio, yo estuve aquí encerrada, a ti te hechizo y te junto con Amelia y él se hizo pasar por mi y se caso con Rober. -Mm, y ¿quien es Amelia? +Tu futura esposa... -¿Es guapa? +Bueno si... -¿Y cuando es la boda? +Pasado mañana, pero yo creía que.. -¿Qué? Tu estas con tu querido Rober por eso volviste ¿no? Pues entonces yo me casare con Amelia. Cada uno por su lado y se acabo. +Pero yo no estoy casada con él. -Eso él no lo sabe +Se lo puedo explicar -No lo entenderá y seguro que os casabais de nuevo. +No, podemos escapar. -¿Otra vez? ¿Qué me has vuelto a envenenar? +No, ¿porqué lo piensas? -No se, tu sabrás el por que lo digo + Escapémonos, no nos encontraran -No Joana hay que aceptar con lo que nos a tocado. +Jamás
Joana se acerco para besarle y Leandro le volvió la cara. Ella se fue alejando de él, poco a poco, cerró la puerta bajo llave y salió corriendo escaleras abajo.
Todo había cambiado, ya nada era igual y ella no podía seguir hacia delante.
Se podría decir que nuestra historia ha acabado pero bicho malo nunca muere y tampoco nada es lo que parece pero todo depende de nuestra princesa la cual estaba tirada en el suelo sangrando...
-Ya todo acabo princesa. Solo queda él.
+Lo se pero déjame ami.
Y sin terminar de decir la frase se puso en pie abalanzándose contra Leandro.
#¡Para! *¿Amelia que haces aquí? Vete #No, tiene que saber la verdad. +¿Que verdad? #Nada es lo que tu te crees yo solo soy un reflejo tuyo para él, el hechicero lo hechizo para que se sus sentimientos hacia ti se volvieran para mi. Él te sigue amando, no le mates te lo ruego. Es cierto que hay cosas que no tienen excusa pero esta si. Todas las noches es sus sueños te llevaba y en ellos te nombraba, solo tu eres dueña de él, no pude hacerle mio por mucho que lo intente. +Estas mintiendo #No, lo juro. +¿Cómo puedo creerte? #Deja que pasen un par de horas más y el mismo te lo demostrara. +Bien, lo haré pero si mientes... #Os juro que no.
La misma noche una batalla dentro de Joana se batía:
Parecía arrepentido...
Exacto lo parecía, no seas idiota, te volverá a hacer daño.
Pero aun hay algo que hace que me de un vuelco el corazón cuando le veo.
Todo es imaginación tuya.
No, es algo real.
Deja ya de torturarnos, dejaste de amarle hace tiempo solo te queda odio.
Jamás podría matarlo.
Lo harás y no darás la vuelta, no nos puedes hacer esto.
¿Y si cambio? ¿Y si en realidad me ama?
Jamás lo hizo y nunca lo hará.
No lo sabes.
Si lo se.
No y punto. ¡Cállate ya!
Si tu te equivocas yo también lo hago y eso no lo permitiré.
Y el silencio llego, las voces cesaron y la joven princesa salió corriendo.
+¿Sabes que vas a tener de mi a partir de ahora? Un sencillo recuerdo porque no vas a volver a saber de mi nunca. -Venga Joana déjale, podemos hablar tranquilamente. Sueltale *Se que te hice daño al dejarte marchar, al ignorarte, al engañarte, pero podemos hablar, no tienes porque ponerte así. +Tengo todos el derecho y motivos del mundo para ello. ¿Sabes como mi corazón se iba haciendo pedazos con cada silencio tuyo? ¿Sabes lo mal que me sentía cuando pensaba que a mi lado no estarías Solo te guardo odio y todo por tu asqueroso orgullo porque no es otra cosa. ¿Enserio crees que me merecía todo lo que me has hecho? ¿Tan mala fui? ¿Qué más querías de mi? Yo no le encontré respuestas a tales preguntas a lo que tu tampoco me diste porque me hacías el vació. No sabes cuanto te llore, ni cuanto esperaba que volvieras y me sacaras de este poco sin fin. Pero estabas muy ocupado con otras doncellas y yo no te significaba nada. Me di cuenta demasiado tarde. Jamás tuviste que venir a consolarme esa noche, jamás tuvo que haber pasado nada. *Lo siento. +¿De que me vale? Ya no quiere nada, solo olvidarte, olvidar el pasado y arreglar el presente. -Joana sueltale ya +No, si me matas él vendrá conmigo -Dos pájaros de un tiro +¿Segura?
Antes de que Joana pudiera contarle el cuello este se aparto y el guardia de la puerta le lanzo una daga al corazón de Joana.
Leandro la fue depositando poco a poco en el suelo empapándose de su sangre.
* Perdóname +No, quien me tiene que perdonar eres tu, me cegaba el odio. *No hables, aguanta. -Hay tonta jovencita, ¿pensabas que te ibas a salir con la tuya? Estúpida.
Cada vez brotaba más sangre de la herida, la cual antes de ser abierta, ya sangraba. No todas las heridas se causan con las manos, también con los hechos.
Y como un hecho vale más que mil palabras, el soldado le atravesó el corazón al hechicero, le golpeo la corva para que cayera al suelo y sujetando con una mano los cabellos de este, con la otra desenvaino la espada y le corto la cabeza.
El hechicero le llevo lo que Joana le había pedido. El seguía preocupado por lo del brebaje y por la locura de Joana, así que decidió que Leandro le acompañara y así Joana le vería y volvería a estar bien.
-Querida mira a quien te traje +¿A quién? *Hola +Leandro.. -Si querida al amor de tu vida +¿Al amor de mi vida? Sera al tipo que me la arruino -No, no ¿porqué lo piensas? +Mira donde estoy *Estas bella +¡ Cállate! -Os dejare solos, portaros bien. +¿Qué haces aquí? *Pues acudir a la cita. +¿Qué cita? *Anda ya tonta, ven. + Aléjate de mi o te mato. *¿Porqué estas así? +¿Enserio me preguntas porqué? ¿No lo ves o que te pasa? *Bueno no es un palacio pero aquí es donde tu has querido venir. +Eres lo que no hay, estoy aquí metida por tu culpa. *No te entiendo, ven siéntate y tranquilízate +Hechicero ven. -¿Qué sucede querida? +¿Qué es lo que tramas? ¿Porqué le has traído? -Para que todo vuelva a su sitio. +No entiendo. -Tienes que volver a enamorarte de él. +¿Qué ganas con eso? -Terminar mis planes y tu seras libre. +¿ Cómo se que es verdad? -Te lo prometo. +Eso y nada es lo mismo -Esta vez es verdad +¿Tanto ansias el poder? -Cuando se prueba, solo quieres más +Una cosa, ¿qué harás con Rober? -No te interesa +Si me interesa. Si no me lo dices no hay trato. -Morirá. +¿Cuándo? -Haces muchas preguntas +¿Cuándo? -Después de la boda de Leandro. +¿Y porque Leandro esta de esa forma? -Bueno, quizás este algo hechizado. Le tenía que tener a raya y fuera de mis cosas. +Así que lo de la boda es cosa tuya o ¿me equivoco? -Exacto, tan complicado no era.
El hechicero tenía un cuchillo en el cinto y Joana se dio cuenta de ello y con un movimiento rápido se lo quito y agarro a Leandro.
*¿Qué estas haciendo? +Una vida por otra, fácil -Joana, tranquila. +Él me la robo, yo haré lo mismo
La princesa no paraba de pensar si realmente valía dar la vida por alguien que no le cedió ni un suspiro. Pensando en todo lo sucedido, se dio cuenta que Leandro lo único que le causo era daño, nada más. Se dio también cuenta de que a él no le importaba ella, que todo era mentira hasta cuando le dijo de volver a irse y las noches posteriores.
Había sido una necia, tendría que haberle olvidado, no tendría que haber empezado nada.
Tenía que salir de ahí como fuese y recuperar lo que era suyo, salvar a Rober y acabar con Leandro.
Todo el amor que un día sintió por él se convirtió en rabia y era hora de hacerle pagar con creces todo lo que había hecho.
No sabia ni como, ni por donde escaparía pero tenía que ser antes de la boda de Leandro, antes de que Rober muriera.
Intento forzar la puerta pero no hubo éxito ni tampoco el soborno al guardia, solo le quedaba la pequeña ventana, pero necesitaba una cuerda o algo para poder bajar por ahí. Así pues esperaría que el hechicero volviera a verla y con algún cuento le haría que le diera lo que necesitaba.
El hechicero estaba haciendo la pócima para Leandro, pero algo fallaba. Le faltaba algo y era extraño porque había seguido todos los pasos y echado todos los ingredientes...
El hechizo estaba principalmente compuesto por el sentimiento más fuerte del mundo: el amor. En este caso era de Joana hacia Leandro, por eso el no sospechaba nada porque pensaba que Amelia era Joana.
Pronto el hechicero se dio cuenta que todo era por Joana, que sus sentimientos hacia Leandro habían cambiado y por ello no funcionaba.
Fue a verla para comprobar si estaba en lo cierto o no, y la encontró en una esquina tirándose del pelo y cantando, parecía estar loca.
Se levanto y corrió hasta donde estaba el hechicero.
+Hola querida, ¿viniste a tomar el té? Siento que este todo tan desordenado es que los niños no paran. -¿Joana? +¿Si, Joana? Ay, perdona mi torpeza siéntate y ponte cómoda. -¿Qué te sucede? +Nada, si estoy mejor que bien. Niños a comer. -No hay nadie más +Si que los hay, son mis hijos con Rober, aunque tu ya sabes la verdad jijiji. -¿Cual verdad? +Que son de Leandro pero jamás lo debe de saber Rober. -Joana, ¿sientes algo aún por Leandro? +Mmm, déjame pensar...no -Pero si os amabais +Ya pero... -¿Qué?
Se volvió corriendo a la esquina, se sentó y comenzó a mecerse. Estaba totalmente ida.
-Quizás esa es la causa por la cual no funcionaba el brebaje, tengo que hacer algo. +Tu, si tu, ven. -¿Si? +¿Me puedes dar una cuerda? -¿Para que? +Para trenzarla, es que...los niños me ponen nerviosa y eso me tranquiliza. -Bueno, aquí la tendrás pero siempre alguien te estará controlando. +Vale, ¿no te quedas para el té? -No
Cuando salio el hechicero, a la princesa se le dibujo una sonrisa de oreja a oreja.