Siento como que la pierdo, hoy al verla después de tanto tiempo se me ha echo un nudo en la garganta. Cuando me ha visto se le ha iluminado la carita y me ha dado un abrazo de esos en los que desearías que no te soltaran. A los 2 minutos ya no se acordaba de si había ido a verla o no, en ese momento no sabía que hacer. Aunque luego al verla con los pequeñes me ha echo recordar cuando yo era así y ella me cuidaba, que buenos recuerdos. No podía apartar la vista de ella y sonreír. En tantos años que han pasado no ha cambiado nada. Me ha echo gracia cuando ha dicho que ella hasta los noventa piensa estar dando guerra, ojala me dure tanto o más aunque no se si se acordaría de mi ya que el alzheimer eso es lo que tiene que se va agravando. Mientras hablábamos de algunas cosillas de la familia, ella a saltado: "pues mi padre decía que..." En cierto modo tenia gracia porque en cierto modo tenia que ver. Creo que ella sabe lo que le pasa, al menos eso dice Lola (mi abuela de verdad, la otra mujer a la que le digo "abuela" es en realidad mi bisabuela). Confunde algunos recuerdos pero lo demás por ahora más o menos esta bien. Cuando mi hermana le ha dicho que si iban a la comida familiar le ha dicho: "Bueno...para los dos días que me quedan ¿porque no estar de pingoneo? Y a comenzado a llorar se me ha echo un nudo en la garganta tremendo. Me he tenido que tragar las lagrimas más de una vez y más cuando ya nos íbamos que me ha cogido y me ha dicho en un tono bastante triste : "¿Cuando volverás? Y le he respondido que cuando mi madre pudiera, pero lo peor es que seguro que pasa mucho tiempo. Y en cierto modo creo que seria mejor, porque ir y que no me reconozca seria un gran golpe en el pecho porque para mi es todo y desde chica lo vengo diciendo: "que si mi abuela me falta una parte de mi se va con ella"
Me ha mimado, consentido, de todo. Para mi es una segunda madre, la madre que estaba hay cuando la otra se iba a trabajar, la que me recogía del colegio, la que cuando no quería comer lo que había me hacia un huevo, la que me tenía siempre en la nevera donetes, la que me arrascaba la espalda por la noche para que me durmiera, la que TODO. Para mi es todo y me duele tanto no verla, que estemos tan separadas.
El día que mi madre me dijo que nos mudábamos y que ella no venia, llore, patalee, chille. No quería irme, allí estaba mi sitio con ella. La verdad que la quiero más que a mi propia madre, porque en mis mejores y en mis peores momentos estaba ella, mi abuela y no mi madre.
Ojala me dure mi viejita muchos años, OJALA
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