Pages - Menu

viernes, 9 de noviembre de 2012

Una historia que contar...9

La princesa entro llorando en su habitación, pues el mundo se la estaba tragando. No quería casarse pues no le amaba pero tampoco podía negarse.
En esos instantes sería capaz de atarse a un clavo ardiendo...

+¿Quien anda ahí? 
-Soy ese clavo ardiendo al que tantas ganas tienes de agarrarte.
+¿Hechicero? 
-¿Si?
+¿Qué hacéis aquí? 
-Vine a cobrarme la deuda.
+Creí que ya lo habías hecho.
-No mi joven princesa, porque sabía que podrías ofrecerme algo más
+¿Algo más?
-Pues claro.
+¿Cómo el que?
-Tu vida.
+¿Mi vida? ¿ Queréis matarme?
-No, no, sino vivir tu vida y tenerlo todo.
+Pero, ¿que sería de mi?
-¿Tu? Podrías huir y vivir alejada de todo 
+¿Así sin más?
-Bueno...no podrías volver nunca.
+Pero mi familia y Leandro...
-Serán míos. Una vida por otra vida.
+No puedo aceptar el trato. Tiene que haber algo más que quieras
-El puesto de rey pero eso es difícil.
+No si yo te ayudo.
-¿ Traicionarías así a tu futuro marido?
+Es mi vida o la suya...
-Vale, acepto
+Bien, ¿qué tengo que hacer?

Pusieron en marcha un plan y ajustaron el trato: cuando el hechicero se convirtiera en Rober y este estuviera fuera de juego, se casaran pero cada uno podría vivir como quisiera con total libertad y jamás  podría saberlo nadie . Lo que nuestra querida Joana desconocida era que el hechicero tenía otros planes para ella pues aún seguía en pie la deuda, la cual tarde o temprano se la tendría que cobrar...

No hay comentarios:

Publicar un comentario