Hoy tengo ganas de hablar de historia, de la de España hace 50 o 60 años, en los tiempo en los que eramos nosotros los que nos íbamos a otros países con las esperanzas e ilusiones de encontrar trabajo. Bueno nosotros no nuestros abuelos que tenían que dejar a sus familias y desplazarse cientos de kilómetros a saber lo que le esperaba cuando cruzara el charco. No recordamos que eso lo hacían para poder lograr que sus hijos se pudieran llevar algo a la boca para poder comer.No, no lo recordamos. Tampoco el sufrimiento que tuvieron que experimentar al dejarlo todo, no lo hacemos ¿verdad? No claro que no estamos demasiado cegados comprando sin necesidad y malgastando.
Ahora son los que nos acogieron los que vienen aquí y nosotros como unos cretinos nos cerramos en banda gritando a los cuatro vientos que vienen a quitarnos el trabajo.
¿De verdad creéis que se merecen eso los que un día nos acogieron y nos dieron cobijo? Bueno me corrijo les dieron a nuestros abuelos.
Cuando volvían en vacaciones aunque sea una semana nos traían juguetes, o comida, o libros, música de esos países para que al menos tuviéramos un trocito de ese sitio, el sitio donde retenían a nuestros abuelos durante tanto tiempo. También nos traían historias donde en cada final nos quedábamos dormidos y ellos nos arropaban, aunque ellos tuvieran los huesos molidos siempre estaban dispuestos a cogernos por los aires, todo por vernos sonreír. Ahora pensad que son ellos los que están en nuestra situación, en la misma y que solo quieren sobrevivir, eso no es malo. Quizás no es el mejor momento también pero eso no es su culpa, intentan encontrar un futuro, su lugar en este océano lleno de tiburones lo mínimo que esperan es encontrar a otro pez para intentar cruzar de una forma menos "peligrosa" por así llamarla. ¿Porque no eres tu esa persona que deja su brazo a torcer?
ahora se porque le preguntabas tanto a tu madre jajaja
ResponderEliminarHombre hay que hablar con la verdad y si para ello hace falta indagar un poco pues se hace
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